Qué hace a un buen asistente administrativo

Qué hace a un buen asistente administrativo

Como “ojos y oídos de una empresa”, los profesionales administrativos se encargan de la administración diaria de una persona, una red o un equipo. Con su visión general única de la empresa, los asistentes administrativos son llamados regularmente para tomar decisiones comerciales críticas; no es exagerado decir que un ejecutivo es tan bueno como su asistente.

El Auxiliar Administrativo es valorado por su:

Enfoque organizado
Habilidades de comunicación
Manera de teléfono afable
Iniciativa
Alfabetización en PC
Honestidad y discreción
Gestión del tiempo
Ética de equipo
Capacidad para hacer frente a la presión.
Profesionalismo

Estos son los conceptos básicos, pero siempre habrá elementos específicos para el rol. Se podría decir que el activo más valioso que puede tener un asistente administrativo exitoso es la capacidad de pensar con rapidez.

Los roles de asistente administrativo son exigentes, con tareas típicas que incluyen redacción de cartas y correos electrónicos, gestión de horarios, organización de viajes y pago de gastos. Tales funciones diversas pueden caer bajo el mandato de un secretario o administrador, con la diferencia entre estas funciones definidas principalmente por las calificaciones formales de secretaría; una secretaria debe tocar el tipo de letra (50 palabras por minuto) y ser competente en el uso de la suite de Microsoft, mientras que la velocidad de escritura de un administrador es irrelevante y, a menudo, contribuyen proyecto por proyecto.

Los empleadores definitivamente buscan estabilidad en un currículum, ya que esto demuestra resiliencia y opciones consideradas. Un candidato ambicioso actualizará su carrera cada dos años, una vez que haya dominado un puesto y lo haya desarrollado. La sabiduría aceptada es que este es el momento perfecto para asumir más responsabilidades, quizás desarrollando la gestión de proyectos y los aspectos de supervisión del rol. La alternativa es hacer un movimiento lateral dentro de la organización o buscar pastos nuevos para el próximo desafío.